Redacción.- Este miércoles, la nave espacial Orión inició formalmente la misión Artemis II , marcando el primer viaje tripulado a las proximidades de la Luna en 53 años. Tras superar los ajustes técnicos del último minuto, la cápsula se encuentra en trayectoria orbital, dando inicio a una travesía de 10 días que busca establecer nuevos récords en la exploración del espacio profundo.
Gestión técnica previa al lanzamiento
El despegue desde el Centro Espacial Kennedy se produjo tras una meticulosa revisión de seguridad. Durante la cuenta regresiva, los equipos de ingeniería de la NASA resolvieron de manera eficiente dos anomalías críticas que no interrumpieron el cronograma:
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Sistema de Comunicaciones: Se solventó una incidencia en los equipos de transmisión minutos antes del cierre de escotilla.
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Gestión Térmica: Técnicos corrigieron la lectura de un sensor en una de las baterías del Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS), que presentaba temperaturas superiores a los rangos habituales.
La NASA aprovechó así el inicio de una ventana de lanzamiento de seis días, período en el que la alineación entre la Tierra y la Luna es óptima para garantizar la trayectoria de la misión.
Un hito de distancia: Superando al Apolo 13
El plan de vuelo de Artemis II no solo emula las glorias de la era Apolo (1968-1972), sino que pretende superarlas. En el sexto día de misión , la nave Orión alcanzará su punto de apogeo a 6.400 kilómetros (4.000 millas) más allá de la cara oculta de la Luna .
Este hito permitirá a la tripulación conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen batir el récord de distancia establecido por la misión Apolo 13 en 1970. En aquella ocasión, la nave alcanzó las 250.000 millas de la Tierra tras una maniobra de emergencia provocada por la ruptura de un tanque de oxígeno; en contraste, Artemis II busca alcanzar esta distancia como parte de un perfil de vuelo planificado para probar la resistencia de la nave Orión.
Capacidades de la nave Orión
Diseñada específicamente para proteger a la tripulación de las condiciones extremas del espacio profundo y las altas velocidades de reentrada, la cápsula Orión alcanzó la órbita terrestre apenas 10 minutos después del lanzamiento.
El vehículo actuará como un laboratorio viviente durante los próximos días, probando los sistemas necesarios para la futura instalación de una base lunar y, eventualmente, la exploración tripulada de Marte.
Retorno programado
Después de completar su giro alrededor del satélite natural y emerger de su cara oculta, la nave utilizará la gravedad lunar para impulsarse de regreso a la Tierra. Se prevé que el día 10 de vuelo , la misión culmine con un amerizaje controlado en el Océano Pacífico.

