La bitácora de hoy nos invita a rememorar una arcana ruta transitada infinita y plácidamente por las diferentes generaciones de escritores, cultores y artistas en general forjados bajo el sol del estado Cojedes; se trata de los espacios energéticos y poéticos existentes entre el Museo Casa La Blanquera, la sala Simona de Castro, la casa conocida antiguamente como “La negra Matea» y el Instituto de Cultura del estado Cojedes, agregando un recinto adicional -ya desaparecido- como lo es el “Salón de usos Múltiples» de la gobernación del estado y en el caso del personaje de hoy ineludiblemente debemos señalar el sector Cerro San Juan y la UNELLEZ.

Cualquier persona ligada al ámbito cultural cojedeño que haya leído la frase que titula nuestra columna en esta oportunidad ya habrá inferido que conversaremos brevemente sobre el Escritor, Poeta, Doctor, Profesor y Bohemio cojedeño Isaías Medina López, eterno habitante de los espacios ya mencionados, pero ¿qué decir sobre el poeta que ya un grueso porcentaje de nuestra población no conozca? Pues quien no se haya topado con Isaías en el contexto académico, lo hizo en el cultural, literario, social o el universo festivo tradicional, y si no tuvo esa dicha emocional al menos tendrá sus notables referencias, entre otras: Doctor en Literatura Venezolana, Profesor por casi cuatro décadas de La UNELLEZ-VIPI, miembro de los más destacados grupos literarios y culturales de nuestra región, autor de casi 30 obras literarias y ganador de 9 premios nacionales de Literatura.
Sin embargo y en armonía con nuestro título queremos resaltar aquí algunas pocas de sus múltiples, poéticas, didácticas, amigables y jocosas frases con las que muchos nos identificamos y por lo cual lo recordamos feliz y sonrientemente; “La poesía hay que celebrarla» aconsejaba, “si usted no lee no va a escribir» nos exhortaba, “leer hoy para escribir siempre” era su lema, “leer, leer, cuando la Literatura los haya alimentado van a escribir”, si alguien le preguntaba cómo lo trataba la vida él respondía –“tres a dos a favor del hambre», si alguien lo llamaba Doctor –«más Doctor será usted», ¿qué cómo estaba? –“tristemente sobrio».
Willian Ramírez

Buen día excelente está iniciativa
Muchas Gracias… Estamos a la orden