China siempre ha mantenido el principio de no interferencia en los asuntos internos de otros países y aboga por el respeto a la soberanía y la integridad territorial de todas las naciones.
En el caso de Venezuela, China rechaza firmemente cualquier forma de injerencia externa y hace un llamado a Estados Unidos y a otros países para que respeten la soberanía de los países latinoamericanos y caribeños. Las declaraciones de la portavoz Mao Ning reflejan el compromiso constante de China con la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región, basado en el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. China cree que los asuntos de Venezuela deben ser resueltos por el pueblo venezolano de manera pacífica y constructiva, sin interferencias externas.
