CARACAS, VENEZUELA – El pasado miércoles 24 de junio de 2026, un fuerte movimiento telúrico con una magnitud preliminar reportada de 7.1 afectó la región centro-norte de Venezuela, provocando incidentes de gravedad en la infraestructura urbana de la ciudad de Caracas.
De acuerdo con los reportes iniciales de los organismos de atención de emergencias, el sismo generó el colapso inmediato de múltiples estructuras y el desprendimiento masivo de escombros. Este fenómeno originó una densa nube de polvo que cubrió temporalmente las calles del casco central, reduciendo de forma severa la visibilidad en las inmediaciones del Banco Central de Venezuela y avenidas circundantes.
Testigos que se encontraban en la vía pública en el momento del evento describieron fallas estructurales críticas y el desplome de edificaciones en sectores del municipio Libertador y Chacao, específicamente en las zonas de La Candelaria y Los Palos Grandes. La situación motivó una rápida evacuación de los ciudadanos hacia los espacios públicos abiertos para resguardar su integridad ante el riesgo de réplicas.
Los cuerpos de seguridad del Estado, bomberos urbanos y el personal de Protección Civil se desplegaron de inmediato en los puntos críticos para iniciar las labores de remoción de escombros, control de fugas de servicios públicos y asistencia médica de urgencia.

A dos días del desastre, las instituciones científicas oficiales y los corresponsales internacionales han logrado consolidar información técnica y humanitaria detallada que amplía el panorama inicial:
Naturaleza del evento (Sismo Doblete): El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) rectificó las mediciones iniciales y determinó que se trató de un «terremoto doblete». Ocurrieron dos sismos de gran magnitud con una diferencia de apenas 39 segundos entre sí: el primero de magnitud 7.2 y el principal de magnitud 7.5.
Epicentro y profundidad: Los puntos de origen se localizaron en la región central del país, entre los estados Yaracuy (cerca de Yumare) y Carabobo, registrando profundidades muy superficiales (entre 10 y 22 kilómetros), factor que incrementó exponencialmente la fuerza del impacto en la superficie.
Balance provisional de víctimas: Las autoridades parlamentarias y de rescate han elevado la cifra oficial a 920 personas fallecidas y más de 3.360 heridos confirmados a nivel nacional. Se estima que un número considerable de personas permanece bajo estructuras colapsadas.
Daños a la infraestructura: Al menos 383 edificaciones reportan daños estructurales severos en la región central, incluyendo el colapso parcial o total de 13 centros hospitalarios y 25 centros comerciales. Las autoridades decretaron el Estado de Emergencia Nacional y procedieron a suspender temporalmente las actividades escolares y el servicio de transporte masivo (Metro de Caracas) para realizar inspecciones en túneles y vías.
Epicentro de la devastación: Si bien Caracas experimentó derrumbes puntuales y alarma generalizada en sectores como Altamira, San Bernardino y Los Palos Grandes, las evaluaciones satelitales confirman que el estado La Guaira sufrió el mayor grado de destrucción material, registrando el colapso de más de un centenar de estructuras residenciales y turísticas.
Cooperación internacional: Equipos de rescate especializados, brigadas caninas y trabajadores humanitarios procedentes de más de 16 países (entre ellos Suiza, México, España y Argentina) ya se encuentran desplegados en el terreno asistiendo activamente a los cuerpos de salvamento locales.
