Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA amerizaron este sábado en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego (California), poniendo fin a la primera misión tripulada hacia la Luna en más de medio siglo. La cápsula Orion tocó el agua a las 20:07 EDT (hora del este), y la tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— fue recuperada «en excelente estado», según informó la agencia espacial.

El descenso, que incluyó una reentrada a 40.000 kilómetros por hora y temperaturas superiores a 2.000 grados, concluyó con el despliegue de once paracaídas que redujeron la velocidad a 30 km/h en el momento del amerizaje. Equipos de rescate con buzos, helicópteros y el buque USS John P. Murtha asistieron a los astronautas, quienes pasaron diez días en el espacio y establecieron un nuevo récord de distancia al alejarse 406.771 kilómetros de la Tierra.

El director de la NASA, Jared Isaacman, declaró: «Misión cumplida. Esto es sólo el comienzo«. Por su parte, el presidente Donald Trump felicitó a la tripulación a través de su red Truth Social y anunció que el próximo objetivo es Marte.

La nave Orion será trasladada al Centro Espacial Kennedy en Florida para su análisis, mientras que los astronautas viajarán al Centro Espacial Johnson en Houston para exámenes médicos. La misión ha probado con éxito todos los sistemas de vuelo tripulado de cara a Artemis III, que prevé un alunizaje no antes de 2028. El regreso, calificado por la NASA como «perfecto», consolida el regreso de la humanidad a la exploración lunar profunda.
